Como en todas las culturas que han poblado la tierra a lo largo de la
Historia de la Humanidad, es imposible precisar la época exacta en que
los primeros hombres aparecen en la zona que actualmente conforma
México.
Hablando del poblamiento de América en general, podemos decir que
éste, de acuerdo con la mayoría de los autores, comenzaría hace muchos
miles de años, con motivo de las migraciones que procedían de Alaska,
estableciéndose los distintos pueblos nómadas 35.000 años atrás: los
primeros pobladores pasaron de Asia a América a través del estrecho de
Bering.
Existe un motivo muy importante para sostener esta teoría, y este es
que en la era geológica conocida como pleistoceno, tuvieron lugar las
glaciaciones durante las cuales se desarrollaron enormes masas de agua
helada, conocidas como casquetes de hielo. Debido a ello, disminuyó el
nivel que tenía el mar, y se acepta por esto como muy probable que
América y Asia quedaran unidas por una llanura.
Según estas teorías, estos primeros habitantes entraron por Alaska y
caminaron hacia sur, siguiendo para ello diversas rutas a lo largo de la
costa del pacífico, y tierra adentro, hasta descender al golfo de
México, después a Centroamérica y finalmente a Sudamérica.
Estos primeros pueblos eran nómadas, y como tales, se desplazaban a lo largo y ancho de todo
el continente americano en busca de comida. Vivían de la caza de
animales salvajes y de la recolección de frutos silvestres y raíces.
Además podemos suponer que debieron conocer el fuego, puesto que
sobrevivieron en zonas árticas.
En el caso concreto de México, podemos afirmar que los primeros
grupos humanos llegaron al país hace 22 mil años, provenientes del
norte. La mayor parte de ellos se establecieron en el nuevo territorio,
emigrando otros a América Central y a los declives de la cordillera de
los Andes en el sur.
Estos primeros pueblos conformarían lo que se conoce como etapa lítica.
Esta etapa adquiere su nombre por la gran cantidad de instrumentos de piedra que se encontraron datados con esa fecha.
Los arqueólogos consideran que este período de la prehistoria mexicana comienza
con esta etapa. Aquí los grupos humanos comenzaron siendo cazadores
unos y recolectores otros, nómadas y fueron cambiando con el tiempo a
poblaciones más sedentarias cuya supervivencia dependía de la
agricultura, sobre todo en aquellas zonas con un clima más benigno.
Este período podemos subdividirlo en otras cuatro etapas:
arqueolítico, del año 30.000 a d C – al 9.500 a de C; cenolítico
inferior, del 9.500ª de C – al año 7.000 a de C; cenolítico superior del
7.000 a de C – hasta el año 100 a de C dependiendo de la zona, dándose
en este período una fase en la cual se diversifica la cultura
en varias ramas, originando diversas culturas a lo largo del desierto
de México, y por último, el Protoneolítico, que se superpone
temporalmente con la etapa previa, comenzando en el año 5.000 a de C – y
hasta el 2.500 a de C.
Hagamos por último, un ejercicio de imaginación, en el que veamos a
los primeros mexicanos como pueblos nómadas, que se moverían de un lado a
otro del territorio en busca de comida, y paulatinamente, con el paso
de miles y miles de años, constituirían las primeras culturas mexicanas.

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